Diseñado y producido en Barcelona, el nuevo modelo inaugura una era más emocional, deportiva y 100% eléctrica para la marca

CUPRA no ha presentado un coche. Ha lanzado un mensaje. El nuevo Raval llega como símbolo de una nueva era: eléctrica, urbana y con carácter, en la que conducir vuelve a ser una experiencia emocional.

El CUPRA Raval marca un antes y un después en la estrategia de la marca. Diseñado, desarrollado y producido en Barcelona, es el primer eléctrico que saldrá de la planta de Martorell sobre la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen, un paso clave hacia la electrificación total.

Su llegada no ha sido discreta. La marca ha apostado por una presentación global simultánea en seis ciudades europeas, mezclando música y movilidad en un formato poco habitual en la industria. En España, el protagonismo lo compartieron Nathy Peluso en Barcelona y Guitarricadelafuente en Madrid, dentro de una estrategia que buscaba conectar el coche con la cultura urbana y una nueva generación.

Más allá del impacto visual, el Raval destaca por su diseño atrevido y reconocible. Líneas tensas, silueta compacta y elementos distintivos como los faros Matrix LED o el logo iluminado refuerzan una identidad propia dentro del segmento eléctrico urbano.

En el apartado técnico, ofrece hasta 450 kilómetros de autonomía y sistemas como la suspensión DCC Sport o el diferencial electrónico, pensados para mantener el carácter deportivo incluso en ciudad. La conducción, aseguran, será ágil, precisa y con ese punto de nervio que define a la marca.

El uso de la plataforma MEB+ permite optimizar rendimiento y eficiencia sin renunciar a las sensaciones. CUPRA busca así diferenciarse en un mercado eléctrico cada vez más homogéneo.

Inspirado en el barrio barcelonés que le da nombre, el Raval nace con una vocación clara: ser un coche de ciudad, pero con personalidad. Más emocional que racional, más diseño que rutina.