De la artesanía de Bolaño al minimalismo gallego, la pasarela catalana despliega su potencial creativo con cinco desfiles de alto voltaje
Tras la expectación generada por el cambio de lugar, la 080 Barcelona Fashion demostró ayer que el verdadero protagonista sigue siendo el diseño. La jornada del martes 14 de abril fue un despliegue de contrastes: desde el dominio técnico del punto hasta la reinterpretación de los clásicos de la moda española, dejando claro que Barcelona sigue siendo el epicentro de la creatividad nacional.
El análisis de la pasarela: Los cinco protagonistas
Escorpion: la reivindicación del «heritage»
La firma barcelonesa abrió la jornada con su colección Heritage. Bajo la dirección creativa de Jessica Raya, Escorpion presentó una propuesta que huye de la nostalgia para reafirmar el punto como un lenguaje contemporáneo. Abrigos, cárdigans y vestidos de galga gruesa en tonos tierra y verdes evocaron una artesanía sólida y consciente, pensada para perdurar.

SKFK: «lotura», el lazo con lo ancestral
La marca vasca SKFK presentó Lotura, una colección que explora el vínculo entre el saber artesanal y la naturaleza. A través del trenzado como símbolo de paciencia, la propuesta destacó por sus volúmenes artísticos y estampados propios. Un desfile que reafirmó su compromiso con la sostenibilidad bajo las certificaciones Fairtrade y GOTS.

Bolaño: el jardín en penumbra de «plan b»
Manuel Bolaño regresó con su proyecto Plan B, una colección atemporal donde la artesanía manual es la absoluta protagonista. Con el negro como eje central y el espíritu de la alta costura de los años cincuenta y sesenta, el diseñador desplegó un universo romántico y teatral. Piezas ricas en volúmenes y tejidos nobles que susurran historias del pasado con una silueta actual.

Custo barcelona: la luz de «this is me» Custo Dalmau fiel a su identidad, presentó This is me. La colección es un ejercicio de luz y energía, donde la sensualidad arquitectónica se mezcla con contrastes cromáticos potentes. Texturas experimentales y una actitud de vanguardia marcaron una propuesta que sigue explorando los límites de la impresión y el diseño gráfico aplicados a la moda.
Adolfo Domínguez: el número del origen
El broche final lo puso el esperado debut de Adolfo Domínguez con la colección El Número. Celebrando los 50 años de la firma, la propuesta revisita su sastrería clásica: hombreras pronunciadas, elásticos invisibles que entallan siluetas y estampados fotográficos del magnolio, la flor favorita del fundador. Un desfile histórico que unió pasado y futuro a través de la experimentación textil.
La jornada cerró con la sensación de que la moda en Barcelona ha subido el listón, apostando por la diversidad de estilos y la calidad de los materiales como pilares fundamentales de esta nueva etapa.
