El festival reunió los días 17 y 18 de julio a algunos de los nombres más destacados de la escena catalana y estatal, consolidando su nueva etapa en el Parc dels Emprius
El Festiuet volvió a convertir Salou en uno de los principales puntos de encuentro del verano musical catalán. Durante los días 17 y 18 de julio, el Parc dels Emprius acogió una nueva edición del festival, que reunió a miles de asistentes en dos jornadas marcadas por la diversidad de estilos, la continuidad de los conciertos y una programación que volvió a poner el foco en la música en catalán sin renunciar a nombres consolidados del panorama estatal.
La primera jornada arrancó con un cartel pensado para conectar distintas generaciones. Juan Magán, La Pegatina, The Tyets, Els Pets, Doctor Prats, Nena Daconte, Teràpia de Shock, Maria Jaume y La Fúmiga fueron dando forma a una noche en la que convivieron el pop, el mestizaje, la electrónica y la música festiva. La alternancia entre artistas históricos y propuestas más recientes mantuvo un ritmo constante que apenas dio tregua al público.
El sábado tomó el relevo con una programación de marcado carácter coral. La Gossa Sorda, uno de los grandes reclamos de esta edición, protagonizó uno de los conciertos más esperados del fin de semana, acompañada por actuaciones de Figa Flawas, Buhos, Leire Martínez, Lax’n’Busto, Ginestà, En Tol Sarmiento, Malifeta y Abril, completando una jornada donde el protagonismo volvió a recaer en un público que respondió con la misma intensidad desde la apertura del recinto hasta el cierre de la noche.
Más allá de los nombres propios, el Festiuet volvió a demostrar cuál es su principal fortaleza. En un calendario cada vez más saturado de festivales, la cita de Salou mantiene una personalidad reconocible gracias a una programación que combina referentes históricos con artistas que lideran el presente de la música catalana. Esa convivencia entre generaciones convierte al festival en un reflejo bastante fiel del momento que atraviesa la escena.
El recinto volvió a ofrecer un ambiente cómodo y pensado para favorecer la experiencia del público durante las dos jornadas. La distribución de los espacios y la sucesión prácticamente ininterrumpida de actuaciones hicieron que el festival mantuviera un flujo constante de asistentes entre conciertos, consolidando un formato que apuesta por la continuidad más que por los grandes tiempos muertos entre escenarios.
Con esta edición, el Festiuet reafirma su crecimiento en Salou y consolida una propuesta que ha encontrado un equilibrio entre identidad propia y apertura a nuevos públicos. Un festival que sigue entendiendo la música en directo como un espacio de encuentro colectivo y que, un verano más, ha vuelto a situarse entre las citas imprescindibles del calendario musical catalán.




