El festival de invierno se consolida como un escaparate nacional de conciertos con más de 170 citas hasta marzo
Cuando el frío aprieta y el calendario aún parece desperezarse tras las fiestas, Inverfest vuelve a demostrar que el invierno también es territorio para la música en directo. A 20 de enero, la edición 2026 del festival ya ha tomado velocidad de crucero y confirma su vocación expansiva: no solo como una de las grandes citas culturales del arranque de año en Madrid, sino como un circuito musical que se extiende también a Zaragoza y Bilbao, conectando ciudades, salas y públicos bajo una misma idea de resistencia sonora.
Bajo el lema de la resistencia eléctrica, Inverfest despliega hasta finales de marzo una programación que huye de la hibernación cultural. Más de una década después de su nacimiento, el festival se reafirma como uno de los grandes refugios musicales del invierno, combinando artistas consolidados, nuevas voces y giras especiales en un mapa de conciertos que ocupa grandes recintos, teatros y salas de distinto aforo.

Tres ciudades, un mismo pulso musical
El epicentro sigue estando en Madrid, donde se concentra la mayor parte del cartel con conciertos repartidos por espacios como el Movistar Arena, La Riviera, el Teatro Circo Price o salas emblemáticas como El Sol, Siroco o Villanos. En estas semanas centrales del festival, la programación combina nombres ya consagrados con artistas en pleno crecimiento, reflejando la diversidad estilística que define a Inverfest.
Entre los directos más destacados de este tramo figura el paso de D. Valentino por La Riviera, donde el artista ofrece tres conciertos dentro del festival los días 21, 28 y 29 de enero, consolidando su presencia como una de las voces más personales de la escena urbana y R&B estatal. Su triple cita en el mismo recinto subraya el peso que Inverfest concede a las nuevas narrativas sonoras del pop contemporáneo.
El Teatro Circo Price vuelve a ser otro de los escenarios clave del festival, acogiendo propuestas donde el directo se convierte en una experiencia más íntima y emocional. Allí se sitúa el concierto de Violeta Hódar, una de las artistas emergentes con mayor proyección del momento, que presenta su universo musical dentro del marco de Inverfest. Por el mismo espacio pasan también nombres ligados a la canción de autor y a formatos más narrativos, reforzando el carácter transversal del ciclo.
La programación madrileña se completa con citas en La Riviera, donde conviven propuestas de rock, pop e indie, y con una intensa actividad en salas medianas y pequeñas que permiten al público descubrir proyectos en contextos de cercanía. Esa misma filosofía se extiende a Zaragoza, que vuelve a contar con una programación propia dentro del paraguas de Inverfest, y a Bilbao, donde el festival mantiene su presencia como parte de su expansión estatal.
El invierno como temporada alta
Más allá de los nombres propios, Inverfest 2026 insiste en una idea que ha definido su crecimiento en los últimos años: el invierno no es un paréntesis, sino una oportunidad. La convivencia entre grandes recintos y salas pequeñas permite que el festival funcione tanto como escaparate masivo como espacio de descubrimiento, conectando públicos diversos y escenas distintas en una misma programación.
Con buena parte de los conciertos ya celebrados y otros tantos aún por delante, Inverfest vuelve a confirmar su papel como uno de los grandes dinamizadores culturales del inicio de año. Un festival que no solo combate el frío, sino que lo convierte en excusa para activar escenarios, ciudades y públicos, reivindicando que la música en directo también se vive —y se resiste— en pleno invierno.
