La cantante estrena nuevo disco de autoconocimiento, despedidas y nuevos comienzos, con el que la artista madrileña regresa al castellano tras años de carrera en inglés
El número trece suele estar cargado de supersticiones, pero para Barei es un símbolo de transformación. Con su nuevo álbum, «TRECE», la artista madrileña nos entrega el que quizá sea su trabajo más íntimo y revelador hasta la fecha. Siete años después de su último disco, y tras un silencio que solo rompieron contadas colaboraciones y su faceta como compositora para otros, Barei vuelve a escena con un proyecto en el que se despoja de artificios y se muestra en su versión más honesta.
La gran novedad es su regreso al castellano, el idioma en el que comenzó su carrera y que ahora le permite una conexión más directa con sus emociones. «Después de tanto tiempo cantando en inglés, sentí que necesitaba volver al español. Me era más complejo compartir historias y plasmar emociones de manera sencilla y directa en un idioma que no es mi lengua materna», confiesa la cantante. Así, «TRECE» no solo es un disco de retorno, sino una declaración de principios.
Un viaje de autoconocimiento y evolución
Este cuarto álbum de estudio de Barei es mucho más que una colección de canciones. Es un diario emocional convertido en melodía, una travesía desde la oscuridad hasta la luz. En cada uno de los trece temas que componen el disco, la artista explora la salud mental, el amor propio y el aprendizaje tras el dolor. «A veces ciertas cosas deben morir para que otras puedan florecer», explica sobre la simbología del título. «Este álbum representa un tránsito de la oscuridad más profunda a la luz más brillante».
Desde los primeros adelantos, «Desordenada» o «Me la lías», quedaba claro que Barei había dejado atrás las producciones más comerciales para abrazar un sonido más maduro y orgánico, con las cuerdas como elemento conductor. Sin embargo, es «Ya no va conmigo» el tema que mejor encapsula la esencia de «TRECE». La canción, compuesta junto a Jonathan Pons, es un himno de transformación personal, una despedida de todo aquello que ya no encaja en su vida. «Es el punto de inflexión del álbum», afirma la artista. «Ese momento en el que decides que ya no puedes seguir cargando con lo que no te pertenece y das el paso para cambiar».
El videoclip de este sencillo, dirigido por Jordi Molina, refuerza visualmente este mensaje de crecimiento. En él, Barei y su equipo narran la historia de una niña atrapada en patrones dañinos que, con el tiempo, aprende a validarse por sí misma. «Desde pequeños nos vamos creando patrones de conducta para encajar, para que nos quieran, pero llega un momento en el que tienes que romper con todo eso y darte cuenta de que lo más importante es validarte por ti misma», explica la cantante.
El retorno de una artista con voz propia
Para la producción de «TRECE», Barei ha trabajado con nombres de peso en la industria, como Antonio Escobar, Jonathan Pons, Rubén Villanueva y Rafa Vergara. Juntos han construido un álbum donde el pop electrónico emocional convive con arreglos orgánicos, creando un sonido envolvente que potencia la profundidad de las letras.
En cuanto al contenido, cada canción es una pieza de un puzle emocional. «Cómo dolisteis» revisita las heridas de la infancia que condicionan nuestra vida adulta; «Mimitos» es un grito de autovalidación y amor propio; mientras que «Vuela» y «Para» nos invitan a soltar y avanzar. El álbum es, en definitiva, una catarsis hecha música.
Barei no solo regresa con un disco, sino con una nueva filosofía de vida: menos autoexigencia, más autenticidad. «Sigo siendo autoexigente, pero ya no busco tanto la aprobación externa», ha declarado en recientes entrevistas. Y eso se nota en «TRECE»: un álbum valiente, sin concesiones, que nace del deseo de conectar de verdad, sin filtros ni estrategias comerciales.
Un futuro prometedor
El lanzamiento de «TRECE» es solo el principio. Con una gira prevista para 2025 y una versión en vinilo en camino, Barei está lista para volver a los escenarios con un directo que promete ser tan emotivo como su nuevo trabajo.
Más que un disco, el nuevo proyecto de Barei es un manifiesto de transformación y renacer. Porque, como ha demostrado la artista, a veces es necesario atravesar la tormenta para encontrar la calma. Y en ese proceso, la música siempre es un refugio.