La menorquina Chiara Oliver estrena ‘No fue real’, su primer gran álbum de estudio. Una oda al amor y al desamor a través del realismo.
Ya han pasado tres años desde que la joven Chiara Oliver entrara de lleno en la industria de la música. Si bien, la artista llevaba toda su vida ligada a las canciones, fue tras su participación en Operación Triunfo cuando consiguió el impulso para poder hacerse un hueco en este complicado sector. Gracias, por supuesto, al apoyo de un público incondicional.
Su camino comenzó a través del EP, una recopilación de unas 5 o 6 canciones. Un conjunto de temas compuestos en su paso por el concurso (y algún otro anterior que se coló) abrieron el camino a través de ‘La libreta rosa’ y, meses más tarde, llegó la continuación con otro EP llamado ‘La última página’, un proyecto donde el hilo conductor era el amor. Ahora, Chiara vuelve poniendo fin a ese amor del que hablaba y dejando por escrito, a través de las canciones, lo que ha sido para ella una relación que ha terminado. Eso es ‘No fue real’.
Una oda al realismo
‘No fue real’ es todo lo contrario a lo que su título dice ser. Son trece canciones en los que la artista hace una oda al realismo, donde narra una historia que es parte de su realidad.
Chiara cuenta su versión de lo que vivió con un propósito: tener este álbum como un recuerdo de lo que pasó. Como un diario al que poder volver para revivir esta narrativa, para desempolvar recuerdos. ¿Hay reproches? Los hay, pero el contexto es diferente. Es más un reproche a no poder hacerlo mejor para salvar algo que, al fin y al cabo, recuerda como un gran amor.
Al final, la clave del éxito de ‘No fue real’ versa ahí. La artista cuenta las fases de lo que sintió a partir de la ruptura, sin maquillar en exceso. Pudiendo ser un espejo en el que muchas personas puedan verse reflejadas.
La importancia de ser referente
Otro de los puntos fuertes de este proyecto es la naturalidad. Desde el momento uno de su carrera Chiara ha dejado claro que canta, en su mayoría de canciones, a las personas que quiere y, en su caso, son mujeres.
La menorquina, con este disco, vuelve a situarse como un referente en el que las mujeres sáficas pueden escuchar historias en las que encontrarse. Sin necesidad de imaginar, sin necesidad de cambiar pronombres. Una historia que podría ser la suya, sin más vuelta de tuerca.
Chiara ha escrito las canciones que, seguramente, ella misma echó en falta cuando era adolescente. Canciones que le hubiera gustado escuchar para entender que lo que estaba viviendo era algo que más chicas vivían y sentían. Algo que es una realidad en sí.
Por ello, más allá de la calidad musical (que la hay), este disco es un abrazo a la que lo necesite. A la que nunca encontró sus vivencias en canciones. A la que le faltó tener esa representación.
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Un amor que ha dejado marca
La narrativa de ‘No fue real’ parte del momento de la ruptura, de darse cuenta que no encajaban (como canta en ‘Puzzle’), pese a los empeños por mantener una relación que querían que perdurarse. Una primera fase del desamor en la que la menorquina está en ‘shock’ por lo que ha dejado atrás, tratando de entender qué es lo que ha pasado. Así lo expresa también en ‘Margaritas’, donde habla de huir para evitar ese dolor que está sintiendo.
Una vez pasada la fase de incertidumbre, Chiara llega a la tristeza. Aquí ya es consciente de que esa persona se ha ido, pero, para ella, sigue estando presente a través de todo lo que las ha unido. Sigue siendo ‘Parte de mí’. Se aferra a la nostalgia para no dejar ir del todo algo que le ha hecho feliz, que ha sido un gran amor.
La rabia como un sentimiento universal
De la tristeza pasa a la rabia. El tiempo ha pasado y la joven busca atar cabos de lo que ha vivido, encontrarle explicación que le produzca tranquilidad. ‘Lo siento x ser yo’ es un abrazo personal en el que Chiara se disculpa con ella misma por haberse culpabilizado de lo que ha pasado, por pensar que todo el peso ha recaído en ella misma, llegando a la conclusión de que una relación acaba cuando las dos partes no consiguen estabilizarse. A esta fase se unirían ‘Una más’ y ‘Es mejor así’, donde la ira llega desde un plano más íntimo. Visibilizando, también, la parte sexual de las relaciones que, muchas veces se omite.
‘Me & my girls’ llega como un soplo de aire a la historia. Un soplo que también lo fue para la protagonista. Es un guiño a las que siempre estuvieron con ella cuando o necesitó, a sus amigas. La canción más feliz para poner en valor a las que no le dejaron caer.
‘No fue real’ es un proyecto en el que se nota un salto en lo musical y también en las letras. Una dupla, la de Chiara con Dani Sabater que es síntoma de éxito artístico.
Gracias por haber pasado por mi vida
Pasadas las fases, naturales, de la tristeza y la ira, llega el momento ‘más adulto’. Ha sido un amor que, como todos, ha tenido sus cosas mejores y sus cosas peores, pero llega el momento de admitir que sin este amor no sería la persona que es ahora. Abrazar un amor que has vivido, que te ha hecho aprender, aunque también haya dolido. Y, desde la distancia, desearle a esa persona que le vaya bien. «Espero que te estés cuidando aunque no sea a mi lado», canta en ‘Si te tuviera aquí’.
Por eso escribe este disco. Porque quiere guardar lo que ha vivido, tener este diario para volver cuando lo necesite, para entender que haber vivido esto ha sido por algo. Por ello, repasa, incluso, los lugares que recorría como en ‘Calle Luna’. Ya no intenta evitar los recuerdos, ahora los observa desde la gratitud de lo vivido.
El disco acaba con un resumen de lo que ha supuesto la relación, tanto a pasado como en planes de futuro. ‘2+2=5’ narra lo que vivieron, pero también, la lista de deseos a cumplir que tenían escrita y que, finalmente, no ha pasado. Una canción con la que gritar que lo que se vivió, ocurrió. Y ocurrió hasta el extremo, siendo un amor donde se ha dejado el mayor de los esfuerzos.
