La decimosexta edición del Festival Cruïlla 2026 concluyó su andadura en el Parc del Fòrum de Barcelona con una jornada de sábado que se transformó en una auténtica celebración colectiva. El deseo de jarana de los 23.000 asistentes convirtió la clausura en el punto más álgido del fin de semana, despidiendo cuatro días de actividad con un balance global de 73.000 visitantes.
El gran protagonista y motor eléctrico de la noche fue el italiano Jovanotti, quien firmó su primera gran actuación en Barcelona. A sus casi 60 años, Lorenzo Cherubini exhibió un estado de forma insultante y una entrega absoluta desde los primeros compases. Con una camisa empapada desde el segundo tema y flanqueado por una nutrida banda que sonó impecable, el showman romano desplegó un repertorio donde convivieron el funk, el pop, el italodisco y el rap. El artista encendió el festival al grito de «¡Cruïlla, familia!». No faltaron en su set himnos como ‘L’ombelico del mondo’, ‘Penso positivo’ o ‘L’ombelico del mondo’ además de un emotivo homenaje a Pau Donés con una versión de ‘La flaca‘ que desató la euforia colectiva en el Fòrum.

El triunfo del talento local en los escenarios principales
El arraigo del festival con el territorio quedó patente con las actuaciones de Els Pets y La Ludwig Band, que lograron registrar llenos absolutos en sus respectivos escenarios. Los de Constantí, liderados por un elegante y siempre irónico Lluís Gavaldà, esquivaron los discos de su gira de aniversario para bucear en su frondoso repertorio histórico. Clásicos como ‘Pantalons curts i els genolls pelats’ o ‘Estúpidament feliç’ desataron una coreografía improvisada de sombreros, regalados por la organización a la entrada, lanzados al aire.
Por su parte, La Ludwig Band confirmó su estado de gracia actual tras la presentación de ‘Pel barri es comenta’. Quim Carandell y los suyos desplegaron su habitual costumbrismo y sentido del humor, superando con solvencia y actitud unos problemas técnicos iniciales que terminaron jugando a su favor. Temas como ‘S’ha mort l’home més vell d’Espolla’ o la viral ‘Xavier, el tècnic de so’ hicieron vibrar al público. La jornada también sumó los directos de Rigoberta Bandini con su repertorio pop y el costumbrismo de Paco Pecado en los escenarios alternativos.
Contrastes internacionales: de la pirotecnia de batiste al rigor de the hives y two door cinema club
La cruz de la jornada la protagonizó Jon Batiste. Pese a comenzar muy arriba con una potente jam de jazz, soul y música negra junto a su empeño en demostrar su versatilidad mediante solos de piano con citas a la música clásica, melódica y guitarra. El final fue apoteósico concluyendo con ‘When The Saints Go Marching In’ que acabó con toda la banda tocando en directo mientras se bajaron del escenario y pasearon por el público, convirtiéndose en uno de los momentos más especiales de esta edición.

En el extremo opuesto, el rock dosmilero de The Hives ofreció la dosis de contundencia de la madrugada. Vestidos con su tradicional uniforme en blanco y negro, los suecos firmaron un set directo donde brillaron con el imperdonable ‘I hate to say I told you so’. Su carismático líder, Pelle Almqvist, se atrevió a hablar e interactuar en español con los asistentes. El cierre definitivo del rock dosmilero corrió a cargo de los norirlandeses Two Door Cinema Club, quienes hicieron gala de una ejecución británica modélica y un sonido pop pulcrísimo para despedir el festival con perlas independientes como ‘Undercover Martyn’ y su emblemático ‘What you know’.

