Barcelona, color y creatividad se encuentran en la nueva edición del concurso hípico internacional, con una ilustración firmada por Jordi Ferrándiz y un obstáculo diseñado por la joven creadora Abril Chun Acero Miró que reivindican el talento y la identidad visual de la ciudad
Hay muchas maneras de representar Barcelona, pero pocas tan dinámicas como hacerlo a través del color, el movimiento y un salto de altura. El CSIO Barcelona 2026 demuestra que el diseño también puede ser protagonista de una competición deportiva y convierte la pista del Real Club de Polo en un escaparate de creatividad, con dos propuestas que conectan el universo ecuestre con la identidad visual de la ciudad.

Por un lado, el ilustrador Jordi Ferrándiz firma el cartel oficial de esta 114.ª edición, protagonizado por la amazona Sira Martínez. La imagen captura la fuerza del caballo, la precisión del movimiento y la conexión entre jinete y animal a través de una composición de líneas contundentes y colores intensos. Una pieza que traslada al lenguaje gráfico la elegancia y la emoción de la hípica y que marca el inicio de la cuenta atrás para el evento, que se celebra del 1 al 4 de octubre.
La otra gran apuesta por el diseño llega de la mano de Abril Chun Acero Miró, estudiante del Grado en Diseño de Eina y ganadora de la duodécima edición del concurso Un Salto por la Ciudad. Su propuesta, Trazo y Salto: Barcelona en código Mariscal, traslada el imaginario gráfico de Javier Mariscal al diseño de uno de los obstáculos que formarán parte de la competición.
El proyecto parte de una idea tan sencilla como sugerente: reinterpretar Barcelona a través de sus símbolos, sus formas y su energía mediterránea. El resultado apuesta por el color, el trazo expresivo y una estética lúdica que conecta con el universo creativo de Mariscal, conocido por su lenguaje visual espontáneo, orgánico y reconocible.
Más allá de su función dentro del recorrido, el obstáculo se convierte así en una pieza de diseño integrada en el espectáculo deportivo. Una intervención que invita a mirar la pista desde otra perspectiva y demuestra cómo la creatividad puede transformar incluso los elementos más técnicos de una competición.
Cuando el deporte dialoga con el diseño
Detrás de estas iniciativas hay también una apuesta por acercar el talento emergente al mundo profesional. En el caso de Abril Chun Acero Miró, el proyecto nace de un ejercicio académico de Eina, en el que los estudiantes debían reinterpretar la ciudad y trasladar su visión a un obstáculo hípico. La propuesta ganadora da ahora el salto del aula a una competición internacional, llevando el trabajo de una joven diseñadora a un escenario con proyección global.

El cartel de Ferrándiz y la creación de Chun Acero Miró comparten, desde lenguajes distintos, una misma intención: contar historias a través de la imagen. Uno pone el foco en la relación entre la amazona y el caballo; el otro convierte la identidad barcelonesa en una pieza tridimensional que formará parte de la experiencia deportiva.
Del 1 al 4 de octubre, el CSIO Barcelona vuelve al Real Club de Polo con una propuesta en la que la competición y la creatividad conviven sobre la misma pista. Porque, a veces, el diseño también consiste en encontrar una nueva forma de mirar lo que ya conocemos.
