Entrevistamos a Confeti de Odio tras el lanzamiento de su nuevo EP, CIELO1, y a pocos días del inicio de su gira en la sala Razzmatazz 3 de Barcelona
Confeti de Odio, el proyecto musical de Lucas Vidaur, ha sabido trazar un camino propio dentro del panorama independiente español. Con una sensibilidad única para mezclar letras introspectivas con un sonido que oscila entre el pop y el indie más visceral, Lucas ha construido un universo donde la melancolía y el humor conviven de manera natural. Desde su debut, ha ido explorando distintas facetas sonoras, evolucionando desde un formato más cercano al de una banda hasta una identidad más libre y personal en la producción.
Tras el lanzamiento de Hijos del divorcio en 2022, Confeti de Odio ha inaugurado una nueva etapa con dos EPs consecutivos: SANGRE1 y CIELO1. Estos trabajos, aunque independientes, guardan una conexión estética y conceptual, reflejando un proceso de transición artística y personal. Con un enfoque más experimental y una producción más íntima, Lucas se aleja de las estructuras clásicas de un álbum para explorar nuevas formas de expresión.
En esta entrevista, hablamos con Confeti de Odio sobre la construcción de este nuevo sonido, su relación con la composición y el futuro de su música. Además, nos adelanta algunos detalles de su próxima gira y reflexiona sobre cómo se imagina su proyecto en el futuro.
Hace nada que has sacado tu nuevo EP, CIELO1, ¿cómo han sido estos primeros días de vida del EP?
Pues muy bien. Tenía muchísimas ganas de sacarlo ya, la verdad. Sé que al final son tres canciones más de lo que ya había salido, porque el primer single fue en diciembre y el siguiente hace tres semanas. Entonces, no es como lanzar una gran cosa, pero estos tres temas cierran el ciclo del primer EP. SANGRE1 y CIELO1 son dos caras de una misma moneda. Estoy muy contento de que ya haya salido toda esta etapa.
Me gusta que menciones SANGRE1 porque te quería preguntar por el título del EP. ¿Habrá algún otro EP que siga esta misma serie? ¿De dónde salen estos nombres? Porque lo primero que pensé cuando vi los títulos fue «¿Por qué un 1? ¿Habrá un 2?»
Bueno, básicamente, fue un acierto un poco accidental. Sabía que no quería sacar un disco porque ya había lanzado dos y no me apetecía. Para mí, hacer un disco implica una obra muy completa, con una historia, y no quería embarcarme en esa aventura. Quería hacer canciones que representaran esta nueva etapa que me apasiona mucho más que lo que hacía antes, pero también quería tener un campo de prueba.
En lugar de hacer un disco con todo eso, decidí componer muchas canciones y luego sacar dos EPs con las que más me gustaran. Lo del «1» simplemente surgió porque Sangre me gustaba como título, pero al añadir el «1» pensé en darle continuidad con otra palabra distinta. Así nació CIELO1, para mantener esa conexión estética. Las portadas las hicimos el mismo día con una televisión analógica antigua que tiene Dani, que también toca en el grupo. Es una máquina muy especial que distorsiona las ondas analógicas. De alguna manera, estos dos EPs se pueden disfrutar como un único disco de diez canciones, pero me gusta crear esa división y creo que a nivel sonoro también tienen pequeñas diferencias.
Dices que estás iniciando una nueva etapa. ¿Crees que este EP es una transición hacia tu nuevo «yo»?
Sí, veo que es un nuevo sonido. Después de Hijos del Divorcio decidí dejar de parecer una banda, aunque en directo sigo tocando con una banda maravillosa. Me di cuenta de que me había esforzado demasiado en dar la imagen de banda, porque siempre me han rodeado bandas que me encantan. Pero me pregunté: «¿Por qué estoy intentando esto si mi proyecto puede abrirse a otras cosas?». Ahora puedo hacer canciones acústicas, temas con mucha electrónica, con instrumentos diferentes, sin necesidad de encajar en una estética de grupo.
Este cambio me ha permitido producir más mis propios temas y encerrarme con el ordenador sin justificar cada decisión. No sé si para el público la diferencia es tan grande entre mi último disco y estos EPs, pero para mí mentalmente sí que lo es.
Has estado en bandas antes. ¿Crees que eso te ha influenciado a seguir el camino de «parecer una banda» en lugar de un proyecto solista?
Sí, totalmente. He estado en bandas y siempre he estado cerca de la escena del rock. De ahí viene la intención de que Confeti de Odio pareciera una banda. Incluso el nombre es como el de un grupo, un poco como hizo La Casa Azul en su momento. Pensaba que si parecía una banda tocaría en más festivales. Pero también me gusta la distancia entre mi nombre y mi proyecto. Lucas es una cosa y Confeti de Odio es otra. Creo que me puse una presión que nadie me impuso, pero ahora estoy explorando algo diferente.
¿Cómo imaginas este nuevo camino en directo?
Curiosamente, ahora estamos cuidando más el directo que nunca. Tengo una banda fantástica y estamos trasladando todos los sonidos con más equipo, más ensayo y más aparatos que nunca. El concierto va a ser un show de banda en algunos momentos, pero también habrá pasajes donde estaré solo. Además, queremos reinterpretar las canciones. Una balada con voz y guitarra en el disco puede convertirse en un tema potente con toda la banda en directo. Quiero que haya una diferencia entre Confeti de Odio en casa y en el escenario.
Empiezas gira esta semana en Barcelona. ¿Qué pueden esperar los asistentes?
Vamos a tocar mucho material nuevo. No es que le haya cogido manía a lo antiguo, pero quiero centrarme en SANGRE1 y CIELO1. Obviamente, tocaré las canciones imprescindibles, las que la gente espera escuchar, pero la mayoría será lo nuevo. Quién sabe, igual hay alguna sorpresa…
¿Tienes algún ritual antes de salir al escenario?
No mucho. Lo único que hacemos con la banda es elegir una canción divertida para salir y otra para terminar. A veces es metal, a veces rock hortera, pero nos gusta jugar con eso.
Cambiarlo en cada concierto está guay, porque si alguien os ve en varias ciudades, vivirá cosas diferentes.
Sí, totalmente.
Cambiando de tema, también escribes novelas. ¿Cómo conviven la prosa y la música en tu proceso creativo?
Publiqué una novela corta cuando lancé mi primer disco y ahora estoy escribiendo otra, pero a un ritmo muy lento. Para mí son dos mundos muy diferentes. Entiendo que hay elementos comunes entre ambos, por ejemplo, el concepto de encontrar frases impactantes. A veces una frase puede servir tanto para un libro como para una canción, aunque quizás encaje mejor en una canción. Pero, en general, son lenguajes distintos.
En una novela puedes construir un mundo más complejo, más extraño, mientras que en una canción de dos minutos es más difícil transmitir esas ideas. La música, en cambio, tiene algo especial: en muy poco tiempo puede emocionar muchísimo. Obviamente, un libro también puede emocionar, pero depende de muchos factores. La música juega con ciertas melodías, arreglos, entonaciones o pausas que generan una respuesta emocional instantánea.
A la vez, cuando quieres contar algo más profundo, puede ser difícil saber si realmente llega. Por ejemplo, con Hijos del divorcio, que es un disco con una narrativa que va de la primera a la última canción, me pregunto: ¿habrá calado todo lo que quería decir? ¿O la gente se habrá quedado solo con algunas partes? Cada medio tiene sus propias virtudes.
Y, ¿te has planteado hacer algo complementario? Es decir, escribir primero una novela y después trasladarla a un disco o viceversa.
Lucas: Lo pensé con El tejido de las cosas, donde hay un grupo ficticio. Me planteé componer un par de canciones como si fueran de esa banda, pero más como un extra divertido que como un proyecto serio. No me gustaría hacer algo donde simplemente se mezclen ambos mundos sin más, como un disco con acordes y de repente una voz narrada.
Cuéntanos las fechas que tienes confirmadas y por qué la gente debería escuchar Cielo1.
Vamos a hacer una microgira de tres fechas:
- Barcelona – 4 de abril
- Madrid – 25 de abril
- Valencia – 9 de mayo
Podéis verlo todo en confetideodio.com, que es una web muy chula. Estas son solo las primeras fechas; tenemos más cosas en marcha, pero aún no confirmadas.
¿Y por qué escuchar CIELO1? Porque es muy corto (risas). Son solo diez minutos y creo que merece la pena. Además, aunque suene mal que lo diga yo, es un grandísimo EP.
Para terminar, me comentabas que estás en una fase de transición hacia un nuevo Confeti de Odio. ¿Cómo te imaginas dentro de un año?
No tengo ni idea (risas). A nivel de proyectos concretos, no sé qué pasará. No tengo en mente hacer una gira larguísima, porque disfruto más componiendo y sacando cosas nuevas que tocando en directo, aunque me gusta y sé que es necesario. Pero creo que ya va tocando un tercer disco. He sacado dos EPs y aunque no tengo prisa, siento que es el momento para un nuevo álbum, con este sonido o con algo que surja en el camino.