La firma presentó ‘Momento IV’, una colección que juega con los contrastes entre naturaleza y artificio, materiales inesperados y siluetas en constante evolución
La moda no siempre necesita tejidos convencionales para captar todas las miradas. A veces, basta con cambiar la perspectiva. Eso es lo que propuso ANTONIO ACUARIO este miércoles en la 080 Barcelona Fashion, donde la firma presentó Momento IV, una nueva entrega de su universo creativo en la que la experimentación textil y la transformación personal se convierten en protagonistas.

Entre la decoración floral que acompañó el desfile y unas prendas que incorporaban elementos plásticos y bolsas, la propuesta construyó un imaginario en el que lo orgánico y lo artificial convivían sobre la pasarela. Una combinación que se alejaba de la idea tradicional de elegancia para explorar otras posibilidades estéticas, demostrando que incluso los materiales más cotidianos pueden adquirir una nueva lectura cuando pasan por las manos de un diseñador.
Cuando las flores se encuentran con el plástico
Uno de los elementos que más personalidad aportó al desfile fue su universo visual. La presencia de flores introducía una referencia natural y orgánica, mientras que el plástico y las bolsas incorporados a algunas de las prendas trasladaban la mirada hacia materiales mucho más cotidianos, habitualmente alejados del imaginario de la moda de autor.

El contraste estaba servido: la delicadeza de lo floral frente a la apariencia sintética del plástico; la naturaleza frente a los objetos producidos para un uso funcional. Lejos de limitarse a un ejercicio decorativo, esta combinación permitía observar cómo cambia la percepción de un material cuando abandona su contexto habitual y pasa a formar parte de una pieza de moda.
Las bolsas, los acabados plásticos y los tejidos más convencionales abrían así un diálogo entre texturas y volúmenes. Una manera de cuestionar los límites de lo que entendemos por una prenda y de recordar que la creatividad también puede surgir de aquello que normalmente pasa desapercibido.

‘Momento IV’: vestirse para dejar de esconderse
Detrás de esta exploración material existe una idea que va más allá de lo visual. Según la descripción oficial de la colección, Momento IV representa un proceso de transformación: el momento en el que aquello que antes necesitaba protección comienza a abrirse al exterior.
Las siluetas evolucionan a través de capas que se desprenden progresivamente y dejan ver el cuerpo. Los tejidos ligeros, fluidos y translúcidos adquieren protagonismo, mientras que las estructuras más protectoras dan paso a una mayor sensación de libertad.

La propuesta combina sedas, algodones, viscosas, lanas frías, poliésteres, lurex, cristales, porcelana y cuero. Una selección que refleja el interés de la firma por experimentar con materiales de naturalezas distintas y construir un lenguaje propio a partir de sus contrastes.
En este contexto, los elementos plásticos y las bolsas encajan en una investigación creativa que cuestiona las convenciones del vestuario. La ropa deja de ser únicamente una forma de cubrir el cuerpo para convertirse en una herramienta con la que explorar identidad, exposición y cambio.

Moda sin género y lejos de las tendencias
Otro de los ejes de Momento IV es su mirada genderless. Las siluetas y los códigos tradicionalmente asociados a la moda masculina y femenina conviven sin necesidad de establecer fronteras rígidas. El cuerpo se convierte en el punto de partida de una propuesta que prioriza la expresión individual frente a las categorías convencionales.
Esta libertad también se refleja en la forma en la que ANTONIO ACUARIO entiende sus colecciones. En lugar de trabajar exclusivamente bajo el calendario habitual de temporadas, la firma desarrolla un proyecto creativo continuo dividido en diferentes «Momentos», concebidos como capítulos de una misma historia.

El resultado es una manera de entender la moda como un proceso abierto, en el que las prendas pueden transformarse y adquirir nuevos significados.
Detrás de la firma está Antonio Contreras, diseñador y director creativo chileno establecido en Barcelona. Formado en Diseño Industrial, comenzó su trayectoria en la moda en 2009 y lanzó ANTONIO ACUARIO en 2024, después de una etapa de pausa.

Su trabajo parte de la deconstrucción y reconstrucción de prendas, tejidos y objetos existentes. El upcycling, la artesanía y la experimentación son algunas de las herramientas que utiliza para dar una nueva vida a los materiales y convertirlos en piezas con identidad propia.
Su paso por la 080 Barcelona Fashion refuerza precisamente esa línea de trabajo: explorar qué ocurre cuando la ropa deja de responder a las fórmulas habituales y se convierte en un espacio para experimentar.
Porque, en una industria acostumbrada a hablar de tendencias, siluetas y novedades, Momento IV plantea otra cuestión: ¿y si el verdadero valor de una prenda estuviera también en la capacidad de transformar aquello que ya conocemos?
