Hablamos con Luna Ki para saber cómo está llevando el camino hasta el Benidorm Fest. Con Voy a morir se sube al escenario para lanzar una reivindicación sobre la salud mental y la necesidad de darle la importancia que se merece

Luna Ki llegó al panorama musical español para revolucionarlo por completo. El nombre de uno de los meses más odiados del año le otorgó el reconocimiento y es que, quién no se sabe su éxito Septiembre.

Sin embargo, antes de alcanzar la cima, Luna Ki nunca había llegado a imaginarse tocando en un concierto o teniendo una canción propia. Su adolescencia fue muy dura y, por ello, quiere ayudar a la gente con su música.

Luna Ki llega para cambiar las dimensiones de la música. Además, la suya viene con reivindicación bajo el brazo. La salud mental o la situación del colectivo LGTB son algunas de sus revoluciones. En enero, llenará el escenario del Benidorm Fest con una canción hacia el más angustioso de los sentimientos: la dependencia.

¡Buenas, Luna! Gracias por estar aquí en El Foco. Además, enhorabuena por ese temazo que es Voy a morir y por la selección como participante del Benidorm Fest. La primera pregunta es obligada, ¿cómo estás?

Muy bien. Muchas gracias. ¿Y tú?

Muy bien. Como he dicho, te presentas al Benidorm Fest con el tema Voy a morir. ¿Cómo estás viviendo la acogida que le está dando la gente?

Muy feliz. En general, las señales son buenas. Todos los días me escriben mensajes muy bonitos, pero sinceramente no me da tiempo a leerlo todo. Tengo que ensayar y no me da para todo. También, cuando salgo a la calle me doy cuenta de que esta canción está llegando a la gente. A veces, la escucho en algún sitio o alguien me para para cantármela. Sin duda, estoy muy feliz de estar en algo tan chulo.

Alguna vez has dicho que tu objetivo en la música es ayudar a la gente cuando la escucha. ¿Cómo es levantarte y ver mensajes así de tus seguidores?

Creo que los artistas tenemos la capacidad de atraer ciertas conductas o cierto tipo de personas y, eso es algo que el artista debe cuidar y construir con el tiempo. Debe conocer cómo está su comunidad, qué gente la integra o cómo se habla. No es lo mismo ir a la puerta de un concierto de rock o uno de reggae. A mí, no me gustan las etiquetas e intento no juzgar a las personas sin tener en cuenta su sensibilidad o puntos de vista que le pueden estar afectando. Entonces, yo creo en la diversidad y creo que eso es lo que hace mi comunidad. Se apoyan entre ellos, son gente con mucha diversidad. Gente con historias que les hacen únicos. Para mí, recibir estos mensajes significa que estoy en el buen camino y que siguen estando ahí los de siempre.

Obviamente, hay veces en la que alguna persona se aprovecha de tu bondad y busca llamar la atención. O quieren tu atención para estar bien. De hecho, de eso trata Voy a morir. Yo quiero dejar claro que no estoy a favor de las relaciones de dependencia o tóxicas. Quizás, hoy día es algo que va de la mano del amor y, tristemente, es un sentimiento humano y, por eso, lo expreso en esta canción. Es algo que puede hacer mucho daño.

Has confesado que el proceso de composición de esta canción inició hace 2 años. ¿Ha sido difícil llegar hasta la forma actual de la canción?

La canción desde que era una maqueta ya era un temazo. A mí la canción siempre me ha gustado: me gustaba la letra, la producción, la melodía…Lo que pasa es que estos dos años yo he estado recopilando canciones y perfeccionando maquetas. No es lo mismo trabajar en un single que en un álbum. Cuando presentas varias canciones conjuntas debes mirar que sigan una misma estética o el mismo volumen. Es mucho más trabajo hacer varias canciones como ha sido este proceso. Por eso digo que he tardado dos años.

Cada vez que retocaba una canción, tenía que volver a las demás. Ha sido un proceso largo, pero ha sido una canción que ha salido súper natural y casi sin componer.

A medida que he ido creciendo y teniendo un equipo más grande ha ido ganando calidad. Ahora se le está dando el sitio que merece. Para mí, es de mis canciones favoritas. Es un temazo.

Luna Ki | Fotógrafo: Sergi Padial

Cuando te nombraron como participante del Benidorm Fest saltó la euforia en las redes sociales. Todo el mundo conoce a Luna Ki. Por eso, queremos ahondar un poco en tus orígenes que serán menos conocidos. ¿En qué momento decides que quieres ser artista?

Creo que eso no se decide. Yo no puedo decir que haya crecido con la idea de ser cantante como algo posible. Yo no he crecido imaginándome a la gente cantando mis canciones. He crecido siendo una pringada en muchísimos aspectos o una persona un poco perdida. También, un poco solitaria. Soñaba con esas cosas como algo imposible para alguien como yo. Me sentía una basura en la sociedad y pensaba que una basura como yo no podría llegar nunca a un escenario.

Luego, observando desde dentro cómo era la industria musical o metiéndome en fiestas LGTB, es decir, viendo mundo y, sobre todo, la noche LGTB de Madrid y Barcelona, me di cuenta de que yo podía hacer música como lo estaban haciendo algunos amigos míos. He ido aprendiendo de ellos y cogiendo inspiración de muchos sitios. Esa es mi historia.

Te presentas al Benidorm Fest con un tema que hace referencia a la salud mental. Además, vas a ofrecer una representación del colectivo LGTB+. ¿Por qué crees que es importante seguir reivindicando estos temas en grandes escenarios?

Es súper importante. Yo siempre intento hablar de estos temas porque son los que yo conozco desde mi experiencia. Son las cosas que más me han afectado a mí. Veo que es algo que necesita visibilidad y qué se hable de ello. Es importante desmontar creencias y cosas que no tengan tanto sentido.

Yo hablo abiertamente de la salud mental, en este caso, porque estamos haciendo referencias en esta canción a una angustia tan grande que te hace querer morirte por pensar en esa pérdida, ya sea a través de la muerte o el desamor. Hay un pérdida muy grande que te hace no poder concebir tu vida sin esa persona. Obviamente, eso es un sentimiento muy angustiante y muy tóxico que no le deseo a nadie. Yo lo he experimentado y mucha gente también porque es un sentimiento universal: la tristeza.

En esta canción también hago pequeñas referencias a cosas que pueden formar parte del universo de alguien que ha estado enfermo de salud mental como la automedicación o el estar llorando. Son cosas que yo conozco y estados en los que me he encontrado en el pasado. Ahora, sigo luchando día a día por mi salud mental y por la de todos. Pero, es cierto que existe una mejora. Yo intento cuidarme y soy una persona consciente de sus errores. Me gusta mejorar cada día. Yo trabajo en mi salud mental y, por eso, puedo decir que no estoy orgullosa de haberme sentido así. Me he recuperado, pero no me gustaría volver a caer en eso.

Esta canción es una oda o una vomitera de un sentimiento de angustia. Todos aquellos que se encuentren mal o empaticen con lo que digo tienen que pedir ayuda. Tienen que poder tener ayuda. No es normal que el sistema público tenga meses de espera para las personas con problemas de salud mental. Tampoco es normal que no se hable del suicidio. A mí, me pone muy triste que alguien se suicide, pero también lo hace el que no se pueda hablar del tema. Bueno, más bien que no sea algo que se prevea.

Yo he vivido durante años lo que es el machaque en el colegio e incluso de profesores a alumnos. Hay mucha crueldad e injusticia en el mundo y, por eso, es normal que existan personas con desequilibrios mentales. A esta gente no las podemos aislar, debemos reconocer los factores que dan lugar a estos problemas e intervenir con nuestra ayuda.

Creo que hablo en nombre de mucha gente si te doy las gracias por la representación y reivindicación que haces respecto a estos temas. Volviendo a tu canción, especialmente, yo considero que seremos los más jóvenes los que entendamos tu reivindicación. ¿Te asusta no llegar a generaciones mayores?

No me preocupa porque no creo que yo sea un artista hecho para Eurovisión. A mí, nadie me ha hecho y tampoco tengo una presión de un sello detrás. Yo no tengo la obligación de ganar un concurso para tener un valor como artista. Poco a poco me lo estoy montando con valor y cariño. Estoy feliz de que sea así. Qué vengan las generaciones que quieran venir. A mis conciertos viene gente de todas las edades y, cada vez más. Estoy feliz de que personas mayores me escuchen, pero es cierto que la mayoría es gente de mi edad. Aún así, quien quiera escucharme es bienvenido. 

En el Benidorm Fest y, si llegas, en Eurovisión hay dos elementos fundamentales a tener en cuenta. Por un lado, está la canción y, la tuya es un temazo. Por el otro lado, tenemos el estilismo y la puesta en escena. Para ti no va a ser algo complicado porque llevas trabajando en esos elementos desde siempre. ¿Qué quieres ofrecer en Benidorm?

Cuando tú haces un show, la primera canción que tocas es como un ‘hola, mundo’. Es un momento icónico en el que te están grabando un montón de cámaras. Es algo que en directo me gusta cuidar mucho y es tu carta de presentación.  Entonces, tener solo tres minutos para dar un show es muy raro y te da mucha presión. Tienen que salir bien muchas cosas y, a veces, el azar juega un papel.

Tengo muchas ganas de este sentimiento y para mí va a significar una presentación mía hacia el mundo. Como abrir una ventana y tirarme.

 

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Una de las estrellas de la rueda de prensa del otro día fue Pikitty. ¿Estará en el escenario de Benidorm contigo?

Seguro que está conmigo aunque sea en el backstage.

El otro día, las chicas de Tanxugueiras subieron un video con tu canción. Eso, también te puede servir de inspiración. ¿Hay alguna pista en su propuesta?

La acción y la fuerza de la canción van a estar muy presentes. Respecto al fuego, no estamos en los 80 y hay que tener mucho cuidado porque hay ambulancias, pero no bomberos.

Has confesado en alguna ocasión que no eres seguidora del festival de Eurovisión. Aún así, de lo que hayas visto, ¿cuál es tu canción favorita del festival?

Pues no las he visto todas como para opinar, pero ahora recuerdo Qami Qami de Eurovisión Junior 2021.

En enero tienes el Benidorm Fest y, si ganas en mayo tendrás Eurovisión. Aún así, el año es largo. ¿Qué te depara 2022?

Este año sale mi disco. Es mi álbum debut y para mí es como tener un bebé. Yo creo que va a ir súper bien y el equipo va a poder seguir creciendo. Espero que mucha gente lo disfrute. Vienen muchas cosas buenas para mí, para mi equipo y para los que me siguen. Ojalá  con los años pudiera llegar a tener dinero para ayudar a mucha gente.

Gracias Luna por haber estado aquí y, de nuevo, gracias por la reivindicación y la representación. Eres muy necesarix

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